Lección 6, Tema 1
En Progreso

Justificación es la antítesis de Coraje

Lección Progress
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Jane no mira pornografía dura, pero ella consume contenido sexual de vez en cuando. Aunque ella es consciente que eso no se alinea a sus valores, Jane se siente que está bien porque “al menos no es porno real.” Se dice a sí misma que “no es como si fuera adicta a eso.”

En un momento espontáneo de curiosidad sexual, ella lee literatura erótica. “No son imágenes de cuerpos desnudos teniendo sexo, son solo palabras.” Otro día, se pone a mirar un programa popular de TV conocido por sus escenas sexuales. Sus amigas dicen que tiene una historia fascinante, por lo que Jane se dice a sí misma que lo está viendo por la historia; pero bien en lo profundo, ella está esperando por las escenas sexuales. Jane continúa buscando contenido insinuante, ignorando la realidad que todo esto está alimentando sus fantasías sexuales y alentando a que se masturbe más seguido. 

Al final nada la satisface y se da cuenta qué tan innecesario todo esto era. Comienza a sentir arrepentimiento y vergüenza, y su diálogo interno reacciona con una cadena de observaciones técnicamente correctas. “Solo leí literatura erótica una vez para sacar la curiosidad de mis pensamientos.” “La historia era realmente interesante. No es como si estuviera viendo eso solamente por las escenas sexuales.” “Este video no es nada sobre sexo, solo tiene algunas referencias sexuales. Nada malo con eso.” Ella no está orgullosa de lo que hace. Pero está un poco orgullosa de no hacer ciertas cosas, cuando muy fácilmente podría hacerlas. Recordarse a ella misma de que hay cosas peores que podría haber hecho, le ayuda a aliviar su culpa. Está bien. No hay necesidad urgente de cambiar.

Justificación 

“Justificación” significa en el diccionario Merriam-Webster como, “probar o demostrar ser justa, bondadosa o razonable.” La definición arcaica dice: “absolver,” qué significa “ser libre de obligaciones o consecuencias de la pena.” Suena bastante como “excusa”, ¿no? En realidad, la justificación de nuestros propios comportamientos cuestionables, es como una excusa para evitar la disconformidad y la responsabilidad. 

Esto es muy humano. A todas nos gusta estar en lo correcto. A nadie le gusta estar equivocada. Nos gusta también la consistencia. Cuando nuestras acciones, pensamientos y creencias están en contradicción, experimentamos algo llamado disonancia. Podemos restaurar la consistencia cognitiva a través de 1) cambiar nuestro comportamiento, 2) cambiar nuestros pensamientos/creencias en conflicto, 3) racionalizar, 4) restar importancia a la disonancia (apatía).

Jane resolvió su disonancia con los métodos dos, tres y cuatro. Cuando ella leyó erótica, cambió su perspectiva sobre el tema a través de alterar su definición en su mente, para que no sea sinónimo de pornografía. Ella entonces racionalizó su consumo de erótica, a través de decirse a sí misma que lo hizo una vez para sacarse la curiosidad. Hace lo mismo con el programa de TV a través de convencerse que lo mira por la historia y no por las escenas sexuales. Ella minimiza la reacción que los videos insinuantes hacen en ella, para que no sienta que tiene que cambiar su comportamiento. De esta forma Jane sigue difuminando las fronteras de sus valores sexuales.  

Estos métodos son rápidos y fáciles, pero son en realidad como un curita que cubre la causa real de nuestra disconformidad -transgredir fuera de los líneamientos de nuestros valores. Reunir el coraje para admitir cuando estamos equivocadas y comprometernos a hacer las cosas bien, a través de cambiar nuestro comportamiento (método uno) es la solución más sustentable y saludable.

Coraje

Cada excusa, cada acto de escape, cada justificación, nos hace perder una oportunidad para crecer y resolver la disonancia cognitiva con honestidad, gracia, integridad, apoyo y coraje. Es por esto que decimos que la justificación es la antítesis del coraje. Como Andrew dice poderosamente en su blog sobre coraje, “En el área de integridad sexual, el coraje es decidir cómo quieres vivir en el área de la sexualidad y hacer lo que sea que tengas que hacer para vivir según ese estándar.”

El coraje es un músculo que entrenamos cada día, si decidimos hacerlo. Es la acumulación de constantes pequeños actos de valentía realizados a lo largo del tiempo lo que define nuestras actitudes, comportamientos y estilo de vida. Cuando reconocemos el poder que tenemos en cada momento de elegir nuestras respuestas a otros, circunstancias o nuestras propias emociones y elegimos responder mayoritariamente en alineamiento a nuestros valores, tendremos la oportunidad de crecer y fortalecer nuestro músculo de coraje. 

El coraje es crucial para experimentar los más profundos niveles de felicidad. La justificación nos mantiene atadas en una zona segura que nos provee un cierto nivel de conformidad y protección, pero en el gran esquema de la vida, nos detiene de vivir lo que realmente vale la pena. En el espíritu de las famosas palabras de Wayne Gretzky: “Pierdes 100% de los intentos que no pruebas.” Una vida vivida con coraje nos permite cosechar los beneficios de cada desafío aceptado. El coraje nos permite disfrutar del completo espectro de la felicidad, amor, logros, empoderamiento y libertad. 

La próxima vez que te veas a ti misma justificando la diferencia entre tus acciones y tus valores, considera qué acciones alternativas puedes tomar con coraje. 

Preguntas:

  • ¿Qué justificaciones recurrentes haces para evitar la disconformidad de no estar alineada con tus valores? 
  • Elige una de las excusas que haces para justificar los comportamientos, que no se alinean con tus valores de sexualidad. Considera cómo te puedes alinear nuevamente con tus valores y compártelo con tu grupo. 
  • Comparte un momento de coraje del cual estés orgullosa. 

Desafío: Elige un día de esta semana donde lo vivas sin hacer ninguna excusa – no solo verbalmente, sino también con tus acciones. Considera como sería eso y sé extra consciente durante ese día. Escribe sobre ello al final del día.